Córdoba. Mezquita Catedral. Antiguas columnas y capiteles levantan los preciosos arcos superpuestos que cabalgan unos sobre otros en armonía, creando una sensación de altura y elevación que conduce al espíritu a la oración. En el interior de este Templo maravilloso parece detenerse el tiempo. Podemos sentir que estamos en un gran bosque cimentado en otro universo, en otra dimensión donde habita el mismo Dios.